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EL BUEN AMIGO
Un pastor, que
junto a su perro fue sorprendido por un
rayo en medio del campo, se encontró
caminando por un desierto con su fiel
compañero, en camino al Paraíso.
Sediento y hambriento, al tercer día de
andar; encontró un gran oasis con
murallas a su alrededor, creyó que era
el deseado paraíso. Veía en su interior
árboles frutales y grandes manantiales y
al intentar ingresar, un anciano le
dijo: que podía entrar pero no con el
perro. Decidió entonces seguir
caminando, dos días después cuando ni
él, ni el perro podían continuar,
encontró otro oasis, este sin murallas,
nuevamente un anciano de barba blanca,
pero este lo invitaba a entrar con el
perro. Sorprendido el pastor le preguntó
al anciano quién era, refiriéndole el
episodio anterior Y el anciano
respondió: “soy San Pedro, este es el
paraíso, en cuanto al oasis amurallado
le dijo: es un filtro por medio del cuál
evitamos que lleguen quienes son capaces
de abandonar a sus amigos”. |