Este
simpático perro de origen
norteamericano, ha abandonado
definitivamente los terrenos de caza
para convertirse en un excelente
perro de compañía. De aspecto
simpático y agradable, tiene un
carácter muy afectuoso que lo lleva
a unirse mucho a la familia del amo
pero desconfiado de los extraños. A
partir del cocker inglés a fines del
siglo pasado, los norteamericanos
comenzaron a "construir" esta raza.
Fijando sus características de
tipicidad el resultado tuvo un gran
éxito, difundiéndose primero en
EE.UU. y luego en Europa y
Australia. Su alegría, su carácter
jovial y juguetón, lo han convertido
en un perro de lujo y compañía. Su
aspecto general es el de un perro
elegante y agradable con un andar
desenvuelto y ágil. La cola debe
agitarse cuando el perro se mueve.
La cabeza muy modelada tiene el
hocico ancho y muy profundo, el
cráneo es redondeado, y las orejas
(sin duda su característica más
vistosa), son de inserción baja, y
muy largas. El pelaje es ligeramente
ondulado, de textura sedosa, con
flecos en las orejas y en la parte
inferior del tórax y abdomen, y en
las extremidades. Los colores pueden
ser, negro, negro y fuego, crema,
rubio, y particolores blanco y
negro, blanco y dorado, o tricolor.